Fisioterapia

Qué es la cinesiterapia o kinesioterapia, sus tipos y beneficios

Antes de hablar de cinesiterapia, es preciso aclarar que esta rama se encuentra dentro de la práctica de la fisioterapia, por lo tanto debemos aclarar el concepto general de terapia física, antes de adentrarnos en un método en particular. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la fisioterapia como el «arte y ciencia del tratamiento físico por medio del ejercicio terapéutico, frío, calor, luz, agua, masaje y electricidad, etc.». Por otro lado, tenemos también la definición de fisioterapia de la Real Academia Española: «método curativo por medios naturales como el aire, el agua, la luz, etc.».

 La Asociación Española de Fisioterapeutas (AEF) la define como el «conjunto de métodos, actuaciones y técnicas que, mediante la aplicación de medios físicos y con el apoyo de otras ciencias, curan, previenen y adaptan a aquellas personas afectadas de disfunciones somáticas, psicosomáticas y orgánicas o a las que desean mantener un nivel adecuado de salud». La importancia de esta definición radica en que se incluye la prevención.

La cinesiterapia o kinesioterapia, como técnica que le compete al fisioterapeuta, constituye un pilar fundamental del conjunto de técnicas de la fisioterapia. La cinesiterapia es la rama de la fisioterapia que utiliza el movimiento en una gran variedad de modalidades para buscar efectos terapéuticos, tanto desde el punto de vista de la prevención como del tratamiento cuando ya existe patología.

Etimológicamente, el término cinesiterapia proviene de la combinación de dos palabras griegas: kinesis (movimiento) y therapeia (curación o cuidado). Por lo tanto, podríamos definir la cinesiterapia como el «conjunto de procedimientos terapéuticos que utilizan el movimiento para el tratamiento y prevención de enfermedades, sobre todo del aparato locomotor».

 Cuando hablamos de cinesiterapia debemos tomar en cuenta las principales leyes de la cinesiología. La cinesiología se puede definir como la ciencia que estudia el movimiento en relación con las fuerzas mecánicas que lo producen. Se ocupa del estudio analítico de las funciones del aparato locomotor y de las alteraciones o cambios que en ellas ocurran.

Tipos de cinesiterapia

Esta modalidad se clasifica tomando en cuenta si movimiento lo realiza el paciente por si solo, si es asistido por otro, además se toma en cuenta si se realiza de manera libre o se utiliza resistencia. Dicho esto puede ser:

  • Pasiva: es realizado cuando el paciente no puede moverse libremente, ya sea porque presenta alguna parálisis o porque en esos momentos está contraindicado, por causas como dolor intenso. En este caso el movimiento será realizado de por el fisioterapeuta.
  • Activa: en este encontramos 3 modalidades:
  • Activo libre: el paciente lo realiza solo.
  • Activo asistido: el paciente realiza el movimiento hasta donde es capaz de llegar solo y después se le asiste a completar el rango de movimiento articular.
  • Activa resistido: el paciente lo realiza sin ayuda, pero se le aplica una fuerza externa para que el movimiento sea más complicado, con esto se busca ganar fuerza muscular utilizando más fibras musculares para finalizar el movimiento.

Beneficios de la cinesiterapia

Son múltiples los beneficios que podemos obtener al aplicar un plan de tratamiento de cinesiterapia. Vamos a mencionar los principales:

  • Mantener y/o aumentar la potencia muscular.
  • Evitar la atrofia de estructuras blandas articulares.
  • Ayuda a prevenir la rigidez articular, manteniendo la actividad articular normal o recuperándola si está disminuida.
  • Se corrigen  posturas viciosas y deformidades.
  • Promover la relajación muscular  y disminución del dolor.
  • Mantener la función muscular, prevenir fibrosis, mejor función venosa y linfática durante períodos de inmovilización, procurando mantener la movilidad suprayacente y subyacente a la articulación inmovilizada.
  • Mayor conciencia de la integración en el esquema corporal.
  • También, cabe destacar los efectos fisiológicos a nivel musculo esquelético, ya que si los movimientos son generalizados y de suficiente intensidad, puede aumentar el trabajo cardíaco y el consumo de oxígeno (mejora en la vascularización e hipertrofia), con una disminución de las resistencias vasculares periféricas, lo cual favorece el intercambio tisular.
  • Es importante destacar que la actividad muscular activa la termogénesis, lo que se traduce en una elevación de la temperatura.
  • Mayor adaptación circulatoria y respiratoria al ejercicio.
  • Efectos psicológicos favorables, ya que el ejercicio favorece la producción de endorfinas.
  • A nivel óseo, se puede producir una remodelación y/o modificación de la conformación ósea gracias a presiones y fuerzas que actúan sobre el hueso durante las movilizaciones.
  • Sobre el músculo se puede producir hipertrofia de fibras musculares, incremento de la densidad y viscosidad del sarcolema y del tejido conectivo interfibrilar, aumento de la mioglobina con la consiguiente mejora de vascularización del músculo, y optimización en la transmisión de la señal nerviosa.
  • Sobre la articulación se puede producir un estiramiento de cápsula y ligamento, junto al estímulo de la secreción sinovial. Este fenómeno hace más fácil la realización de los movimientos.

Indicaciones

Dentro de la aplicación de los distintos tipos de cinesiterapia el médico rehabilitador y el fisioterapeuta deben hacer una correcta evaluación de la patología y limitación del paciente para que los ejercicios programados y la manera de llevarlos a cabo no produzcan efectos desagradables  como dolor, mayor retracción y contracturas musculares por efecto reflejo, fracturas o luxaciones articulares.

Un programa organizado de cinesiterapia de acuerdo a la necesidad de cada paciente puede estar indicado en:

  • Atrofias e hipotonías, retracciones articulares.
  • Miositis agudas y crónicas.
  • Desgarres muscular leve.
  • Distrofias y contracturas musculares
  • Linfaedema.
  • Limitación e rango de movimiento articular, 
  • Procesos reumáticos.
  • Pacientes neurológicos (hemiparesias, lesión medular,  Parkinson,   parálisis cerebral infantil).
  • Retraso psicomotor.
  • Pacientes con obesidad.
  • Patología de la inmovilización. 

Contraindicaciones

En los siguientes casos no debe aplicarse esta técnica de rehabilitación física:

  • Infecciones agudas.
  • Osteítis.
  • Cardiopatías descompensadas.
  • Cáncer.
  • Personas con fracturas recientes.
  • Derrames articulares.
  • Anquilosis establecidas.

Referencias

M.ª Elena Benito Gonzálezy Editza Machado Zavarce. Introducción a la cinesiterapia.  2013. Elsevier España, S.L.

Comparte y sígueme:

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.