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Bienestar,  Psicología

Ni contigo, ni sin ti: ¿Por qué nos estancamos en relaciones amorosas que no tienen un propósito claro?

Tener una relación de pareja puede generar una gran variedad de emociones. Saber que te aman y sentir amor por alguien puede producir un estado emocional muy gratificante. Dentro de las oportunidades para crecer en una relación amorosa tenemos: el poder compartir de actividades comunes, disfrutar diferentes experiencias, crear intimidad, comprenderse y darse apoyo en momentos de dificultad. No obstante, algunas veces, cuando una relación se torna poco sana, la persona que está a tu lado podría tener conductas que en vez de beneficiarte, representen un obstáculo para ti y estar causando malestar a ambos miembros de la relación. Ahora, esto puede complicarse aún más cuando a pesar de darte cuenta de que esta no es la relación adecuada para ti, ninguna de las partes decide dar el paso de finalizarla.

¿Por qué pasa esto?

Muchas veces esta ambivalencia se da porque la misma persona siente culpa por no saber salir de la relación y a la vez el miedo de experimentar el duelo por la ruptura amorosa. También, muchas veces la persona que se ha dado cuenta que la relación debe terminarse, siente temor y se siente responsable por el sufrimiento que va a causar en la otra parte. Esta situación  puede tornarse en un círculo vicioso,  pues el hecho de saber que se ha tornado en una «relación toxica» pero seguir insistiendo en ella puede aumentar los niveles de ansiedad de ambos.

Otro factor que puede influir en no tomar la decisión de terminar con una relación amorosa insana, es el miedo a experimentar la soledad y renunciar a los planes que ya se tenían establecidos. Si este es el caso, es recomendable recordar que todos los procesos que vivimos en nuestra vida nos sirven de aprendizaje. Muchas veces por evitar un momento de dolor, caemos en el sufrimiento prolongado. El primer paso para restaurar algo es entender que quebró en algún momento. En caso de que una relación de pareja este irremediablemente rota y que uno de los miembros ya no desee continuar, es recomendable ser sensatos y tener una conversación responsable, donde se expongan todos los puntos y ser totalmente sinceros.

¿Qué sucede si eres la persona que quieres terminar la relación?

Probablemente puedes experimentar alguna de las situaciones descritas anteriormente, pues que seas la persona que deseas terminar la relación no significas que no sentirás dolor. Lo que puedes hacer con esto, es buscar el sentido de tu dolor y saber que lo que estás haciendo es lo más adecuado para mantener tu salud emocional. Ten en cuenta tus intereses, qué es lo que realmente deseas para tu vida, para que la persona que escojas este en armonía con tus expectativas.

¿Qué sucede si eres la persona con la que desean terminar la relación?

Puede ser que lo hayas visto venir o que mantuvieras la esperanza de que pudiera restaurarse la relación.  Sea cual sea tu posposición, de seguro experimentaras las etapas del duelo. Pero lo que puedo decirte es que no lo tomes personal, míralo de esta manera: esa persona hizo uso de su derecho a elegir cómo quiere continuar en su vida. Igualmente, buscarle el sentido a todo lo sucedido y sacar el aprendizaje de esta experiencia. En ambos casos, si la situación se escapa de tus manos, la orientación de un profesional de la psicología puede ser de gran ayuda.

Finalmente, debo aclarar que en una ruptura amorosa puede que  cada uno desde su posición experimente emociones desagradables, pero estas no permanecerán por siempre, es momento adecuado para hacer una autoevaluación, reconocer aquello que no funcionó, cuales áreas de tu vida necesitas trabajar para evitar que se repitan situaciones similares en relaciones futuras y hacer una elección de pareja que sea más llevadera para ti.

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Psicóloga Clínica y Fisioterapeuta, especializada en desarrollo de la psicomotricidad en niños con habilidades diferentes.

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